29 diciembre 2015

Proyecto Arcadia, un mapa fenicio.

Un 22 de Julio de 2010 nacía Proyecto Arcadia.

Teníamos una serie de objetivos, un ideario. Cinco años después merece la pena preguntarse, ¿lo hemos cumplido? Vamos a examinarlos.
  • Por entonces, nos definíamos como un grupo creativo sin más pretensión que la organización de nuestros trabajos comunes alrededor de un proyecto que les dotase de estabilidad, visibilidad y coherencia. 
 Sin duda hemos logrado crear y agrupar proyectos individuales; no estoy seguro de que hayamos logrado dotarlos a todos de esos tres factores. Visibilidad sí, sin duda, gracias a todos por ello. Estabilidad, en el sentido de continuidad, sí; Haunted House tiene 7 aventuras publicadas en cinco años. Pero no se ha publicado todo lo que queríamos.
  • Nos definíamos como no-editorial, trabajando sólo en proyectos que nos gustasen aunque estando abiertos a escuchar colaboraciones y ofertas externas. Por tanto, un "sello de propósito", una marca asociada a una forma de trabajar.
Ha habido tantos cantos de sirena que esquivar como colaboraciones con otros autores, grupos creativos y distribuidores. Sin duda ha sido un sello de propósito, creado para sacar materiales que, en el momento de crearse Arcadia, habrían quedado encerrados de no haberlo hecho. Por desgracia, muchas de esas colaboraciones se quedaron en el camino o han sido sólo digitales, lo que en nuestra filosofía no les quita valor, aunque nos consta que les da menos recorrido.
  • Arcadia también se definió como un grupo abierto, sujeto a ampliación.
El grupo ha ido mutando, ha habido tanto colaboradores puntuales como habituales y, realmente, sólo un par de nosotros podría decirse que hemos estado todo el rato. Ahora el núcleo es mayor y más estable.
  • La clave parecía ser avanzar poco a poco y sin pretensiones.
Siendo sinceros, es posible que algunas cosas no estuvieran maduras publicado cuando lo hicieron. Comparar la calidad de nuestro trabajo con el de quienes fueron en gran parte inspiración de Arcadia, El Autómata, me reafirma en ello. Sin embargo y como he comentado en otra parte, hubo un momento en que debía hacerse, en que había que empezar a producir. No me arrepiento por tanto de haberlo hecho en ese momento, sólo de no haberlo hecho mejor.

En su momento Arcadia sirvió de motivación para empezar a andar y de punto de encuentro para la creación, para realizar un borrador de lo que nos gustaría lograr, de los lugares a donde nos gustaría llegar. El viaje nos ha llevado a sitios interesantes, a algunos de los cuales volvemos cada cierto tiempo. Pero sobre todo nos acercó a sitios donde no llegamos a recalar; nombres como Götterdämmerung, Ciudad Cero... Quedaron perdidos en la bruma marina. Mientras viajábamos, saltando de barco en barco y reparando las maderas en marcha, nuestro hogar, el punto de partida, se llenaba de goteras. Por suerte, como decían en aquella película, los cimientos son buenos.


¿Qué queremos ahora? 

Hemos vuelto a casa, con un mapa del archipiélago más completo en nuestros bolsillos. Sabemos qué errores hemos cometido, cuáles merece la pena abandonar y cuñales corregir, hemos puesto un tejado nuevo y reorganizado las habitaciones. Pero eso no basta.

Es el compromiso lo que diferencia esta Arcadia de aquella. Las pretensiones que ahora sí tenemos. El plan de negocio. La estrategia y el liderazgo técnico de tarea. Pasar progresivamente a la jornada laboral en lugar del tiempo residual. Todas estas cosas las iremos comentando cuando toque o, simplemente, se verán. Pero hay dos cosas de las que ya es posible estar seguro:
  • Las definiciones de "profesional" (aquí tenéis varias, desde el minuto 19:40) que se nos podrán aplicar serán más que antes.
  • Pero no todas; seguiremos sin querer parecernos a muchas otras editoriales y grupos creativos. 
Nuestra prioridad ahora está siendo profesionalizar el catálogo ya existente,de tal manera que quien acceda por primera vez a él se lo encuentre reluciente. Otra prioridad es poner en marcha materiales diferentes, acercándonos a ese estilo caprichoso, original y autojugable con el que hubiésemos querido trabajar desde el principio. Manteniendo nuestra filosofía de materiales pensados para ser jugados y no sólo coleccionados, que sean herramienta inspiradora más que enciclopedia.
Ya hemos sido griegos perdidos en el regreso a Ítaca y queremos ser fenicios planeando una aventura en lugar de arrastrados por ella. Melkart nos guarde.


2 comentarios:

  1. Mucha suerte en la nueva singladura. A saber cómo terminará, pero está bien ver de dónde se viene y tener un plan de a dónde se quiere ir :).

    Sí que es verdad que "el mundillo" ha ido cambiando, y que cosas que se podían hacer (y cosas que no) en un momento, son distintas ahora. Renovarse o morir, parece :D

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    1. En este caso, resistir o morir, que al final vamos a ser fieles a los mismos mimbres. ;) Gracias, Carlos. Suerte para ti también en tus propios proyectos, que pintan sabrosos.

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