11 agosto 2014

El Petirrojo de los bosques: una propuesta para Ablaneda.


Hoy os propongo un germen de aventura para el juego de rol Ablaneda, con la idea de que uséis y desarrolléis a vuestro gusto. Se trata, como veréis, de la adaptación e “inversión” de una famosísima leyenda albionense.

Esta es mi forma de celebrar el reciente éxito del crowdfunding de la segunda edición de Ablaneda (primera en formato físico), que prologo, que ha logrado todas sus metas adicionales y que podrá estar en las mesas de juego en su edición física en poco tiempo. Sin más dilación...


EL PETIRROJO DE LOS BOSQUES

El origen de la muralla que rodea la villa de Torres es confuso y hasta mítico, pero no así el de su mantenimiento; lo cierto es que la muralla no se encuentra en el mejor de los estados y habría que poner a los artesanos y albañiles de la ciudad a buscar la forma de, al menos, parchearla. 

El concejo de la villa, formado por hombres de armas, se ha encargado de recaudar un nuevo impuesto destinado en exclusiva al mantenimiento de la muralla, buscando de esta manera seguir teniendo a salvo a los torrejenses. El responsable de recaudar este impuesto es Serafín el Tinajo, un viejo mercenario de mano aún firme.

El impuesto se ha ido acumulando durante el invierno, a fin de ser entregado a los maestros albañiles del lugar en primavera para que se pongan a trabajar en ello. Todo parecía estar en orden, hasta que un día, ha ocurrido lo impensable. Un grupo de bandidos, liderados por alguien que se hace llamar “Petirrojo”, ha logrado entrar en la ciudad, camuflados como comerciantes y ha asaltado la tesorería del concejo, llevándose el dinero de los impuestos y un buen pellizco más. En su huida no todos los bandidos lograron escapar, habiendo muerto tres de ellos y quedado bajo arresto un cuarto. Interrogado con dureza, este ha confesado que Petirrojo dirige a una banda de asaltantes que se refugia en el bosque al suroeste de Torres. Petirrojo habría reunido a su alrededor a un grupo selecto de entre los más pobres de las aldeas que rodean tanto el viejo camino del este como Torres y Tesleda. Según su líder, están en esta situación de pobreza por culpa de que los señores de los concejos se aprovechan de ellos, en especial a través de los impuestos. Es por ello que su primer objetivo ha sido el impuesto de la muralla. Petirrojo ha prometido repartir lo robado entre sus hombres, para que estos a su vez lo usen o devuelvan a sus familias, las principales damnificadas del impuesto.

El concejo de Torres ha decidido actuar con premura, pero los nerviosos habitantes del lugar no están cómodos con la idea de que sus hombres de armas partan en pos de unos bandidos, dejando la ciudad por primera vez con tan poca defensa. Por ello, Serfaín se ha ofrecido a ir él, con tantos hombres de la Ronda como de Yerbosera puedan prestarle para este fin. Conscientes de que este problema de bandidos que roban al concejo para devolverlo a los pobres puede reproducirse en otras partes, la Ronda acude en su ayuda. Ahí es donde entran los personajes jugadores, así como otrs personajes no jugadores que el árbitro estime lógico que les acompañen para compensar los números de los bandidos (que no pasan de veinte y no tienen experiencia de combate), incluyendo al propio Serafín.

Durante la aventura, los personajes pueden descubrir y enfrentar varias cosas:

  • Serafín tiene un criterio “abierto” a la hora de cobrar el impuesto. En teoría tendría que cobrar una cantidad fija en base a la profesión de cada ciudadano, pero hace variar un poco esta cantidad en base a la riqueza personal de cada uno, incluyendo no cobrar a quienes de hecho apenas tienen algo con lo que pagar. Pero al no haber convertido estas intenciones bondadosas en una norma o ley, ahora no puede usar este argumento para demostrar que el dinero que ha recuperado Petirrojo en realidad no es “de los pobres”. Aun así, podría confesar esto a los personajes jugadores si se ganasen su confianza.
  • Petirrojo es un mercenario contratado en realidad por varios comerciantes y artesanos de Torres para recuperar su dinero. Ahora está acampado con sus hombres en el bosque, celebrando el éxito; en teoría van a estar allí un tiempo para planear un nuevo golpe. Pero la verdad es que entre los miembros de la banda hay media docena que no son miembros de la pobreza de la zona, sino otros mercenarios como él. Su plan es esperar a la próxima noche, que no hay luna, para escapar con el tesoro, quizá tras matar a tantos de estos pobres desgraciados como estén dormidos en ese momento. Se quedarán una porción del dinero y llevarían el resto a un punto de reunión donde se lo entregarán a una delegación de los comerciantes que les contrararon, quienes lo entrarán de nuevo en Torres, oculto en un carro de sacos de trigo.
  • Maru la Tinaja ha sido clave en el asalto de los bandidos. Es la hija de Serafín, pero no está conforme con vivir aislada en Torres. Le gustaría escapar y marchar a Castro de la Reina para vivir en un lugar más abierto. Por desgracia en estos tiempos eso es imposible sin la compañía de un hombre y ha prometido casarse con el Petirrojo (al que ella ha conocido bajo el falso nombre de Antón de Vargas) si este la saca de Torres. Ella proporcionó a los asaltantes la localización de la alcancía donde estaban los dineros, pero en vano; el Petirrojo no tenía intención de cargar con ella y allí la dejó. Ahora, aprovechando la ausencia de su padre, ha escapado y sigue a los personajes para encontrar a "Antón" y darle su parte de las puñaladas a "Antón". Al no tener experiencia ni en andar por el campo ni en casi nada que se haga fuera de la villa, los personajes la descubrirán, casi seguro. Quizá demasiado tarde para volverse atrás con ella.
  • Un grupo de trasgos está al acecho de los bandidos, esperando el momento oportuno para robar ese tesoro de metales brillantes y llevarlo a su guarida bajo unas piedras. Tendría gracia que los jugadores luchasen contra los ladrones para descubrir después que el tesoro ha desaparecido y el único rastro son unos pies diminutos. Pero también tendría gracia que uno de estos trasgos, llamado Tuc, que ha vivido mucho tiempo cerca de los humanos y sueña con tener alma y hacerse cristiano, no estuviera de acuerdo con tanto y tanto robo y cambiase de bando, avisando, guiando y/o ayudando un poco a los personajes jugadores, a cambio de su amistad. A ver qué hacen cuando en adelante Tuc vuelva a aparecer en los momentos más inoportunos para estorbarles. 
Es importante asegurar la reparación de la muralla. Pronto, con la llegada de la primavera, otros bandidos o los ojancos empezarán a estar más activos y si el muro, que ya es muy viejo, no se repara, puede haber graves problemas...

3 comentarios:

  1. Genial, apenas necesitas mucho más que eso para jugar con XD6, así que más que una semilla de aventura es una completa a falta de un par de toques. :D

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  2. Una partida muy interesante, ya no solo por la trama sino también por unos personajes no jugadores interesantes que se pueden reutilizar fácilmente.
    Una aportación excelente.

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