04 noviembre 2008

Una propuesta diferente


Llevo una temporada ya larga paseándome por las webs de asociaciones de escépticos, gente que dedica su tiempo a desmentir las fantasías sobre parapsicología, conspiraciones marcianas y apariciones marianas. Son el azote de los Iker Jiménez y los JJ Benítez, de los charlatanes y los ufólogos, sanadores y brujos.

Esto me ha llevado a reflexionar hoy sobre el hecho de que en las partidas de rol por lo común suelen consistir en desvelar un acontecimiento o un ser paranormales y luchar contra ello, a menudo con sus mismas armas (magia, poderes psíquicos, etc). ¿Qué ocurriría, me preguntaba, si asumiéramos de partida que los fenómenos sobrenaturales no existen en una ambientación determinada y el objetivo del grupo de investigadores, en lugar de luchar contra lo sobrenatural sea desvelar que algo que parece paranormal no lo es?

Es cierto que de partida el argumento parece menos emocionante que los clásicos argumentos, pero creo que la propuesta es lo bastantante interesante o al menos diferente como para considerarla un poco. Para crear partidas basadas en este concepto, como ocurre con muchos otros, es necesario encontrar una fuente de conflicto que permita dar interés a la historia. A bote pronto se me ocurren varias que podrían utilizarse.

1. ¿Quién sale perdiendo? Cuando un fenómeno supuestamente paranormal es o va a ser desvelado como natural o una estafa, aquellos que se beneficiaban del fenómenos sin duda pueden intentar evitarlo o vengarse. Pensemos por ejemplo en los listillos que pintaban las caras de Belmez en las paredes y cobraban por enseñarlas, en un vidente famoso que vive de la angustia ajena, en el líder de una secta religiosa montada alrededor de una aparición mariana, un prestidigitador que afirma tener verdaderos poderes telekinéticos y se ha forrado con su espectáculo.. Basta con imaginarse que estas personas fueran fanáticas, violentas, ambiciosas o desequilibradas para pensar en todo lo que podrían hacer contra los investigadores.

2. ¿Qué oculta un fenómeno paranormal? Un fenómeno de este estilo podría ser utilizado para ocultar delitos o crímenes perfectamente naturales. Un crimen adornado con fantasmas, apariciones, hechicería y demás puede ser más difícil de resolver o incluso pasar directamente desapercibido. Imagina un asesinato en una sesión de espiritismo o un mago que hace desaparecer cadáveres o una secta que simula viajes astrales usando drogas para violar a las víctimas durante el sueño.


3. Antecedentes. Existen un buen número de libros y películas basadas en la premisa de descubrir un supuesto fenómeno paranormal que nos pueden servir de inspiración. Películas como El Crisol o El Bosque tratan de cómo un supuesto fenómeno paranormal oculta otros siniestros motivos. Stephen King ha hecho algo sobre el tema, igual que Allan Poe o Conan Doyle. Yo recomiendo también coger las novelas de Los Cinco de Enid Blyton, un grupo de amigos que más de una vez descubren un crimen donde parecía haber algo sobrenatural. Y finalmente, la obra magna de esta corriente, El Péndulo de Foucault, en el que un grupo de intelectuales inventa una conspiración mística por pura diversión y llaman la atención de una secta peligrosa que por desgracia les cree. Terminaremos por mencionar una partida de La Llamada de Cthulhu que va en esta dirección, La Casa Westchester. No os adelantaré el argumento para no jorobar a ningún árbitro, pero podréis encontrar esta partida, mucho mejor de lo que parece en un principio, en el recopitatorio de aventuras "El Manicomio y otros relatos" que publicó Joc Internacional en España hace 26 años.

Creo que con todo esto hemos visto ya bastantes posibilidades argumentales para desarrollar partida basadas en grupos de personajes escépticos. Para ilustraros más sobre el tema podéis visitar las páginas de alguno de estos grupos, como el Círculo Escéptico, la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico o la Fundación Jeff Randy

3 comentarios:

  1. Wow... esto no sería algo así como hacer una parida de Scooby Doo? }xDDDD
    Desde luego, no deja de ser interesante la propuesta, nada quita en una partida de rol utilizar un realismo como elemento de fondo, aunque bien es cierto que tradicionalmente los juegos de rol están más involucrados en lo fantástico. Tal vez sea una forma de proyección, en el sentido de que buscan liberar la mente del jugador de las ataduras del mundo real, pero estoy de acuerdo en que un trasfondo realista puede dar muchas posibildades dramáticas y expresivas.
    Me gustaría llevar tu reflexión un poco más lejos, y darle otra vuelta de tuerca... lo mismo te sirve de inspiración para tu próxima entrada (o lo mismo no): ¿qué te parecería jugar con la "salud mental" de los personajes? Se podría plantear una ambientación fantástica, con algún tipo de trama sobrenatural, pero... podría ser que ese "algo sobrenatural", de lo que un personaje está completamente convencido, no sea más que un delirio, o tal vez sea real, pero nadie le cree... Evidentemente, en la vida real lo tomaríamos por loco directamente y le atiborraríamos a antipsicóticos, pero en un juego en el que todo es posible, quién sabe... }:o)

    Therein.

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  2. ¡Una propuesta muy interesante! A bote pronto se me ocurren un par de módulos que tratan de este tema (por no hablar de El Quijote ;P ) y podría reseñarlos y sacar algunas propuestas en una entada, en efecto. ¡Gracias por la idea! Serás justamente recompensado. ;)

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  3. Anónimo9:32 p. m.

    Para profundizar en el tema con una ambientación de lujo (la vida real) recomiendo un libro de Houdini: "A Magician Among the Spirits".

    http://tinyurl.com/7dwtzd

    o si no te fias de mi

    http://www.amazon.com/Houdini-Magician-Among-Spirits-Harry/dp/1589638956/ref=sr_1_8?ie=UTF8&s=books&qid=1231187431&sr=1-8

    El propio Houdini dedicó muchos años de su vida a perseguir las estafas de falsos mediums (he visto una peli hace poco sobre el tema, aunque es poco más que una excusa para contar una historia de amor, con algún detalle interesante y poco más).

    Como anécdota, sus largas discusiones con Sir Arthur Conan Doyle, un racionalista a ultranza que, paradójicamente, si creía en espíritus (de hecho, sale en la portada del libro con Houdini).

    El libro es cojo... maravilloso, y explica diversos fraudes con todo detalle, además de presentar a personajes dignos de figurar como secundarios en cualquier partida (como la Mujer Tigre).



    -Grendel

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